Diego llegaba tarde y ebrio a casa y Mariana lo esperaba con un plato que había aprendido en clase de cocina, aunque la salsa le salio y solo agria. Él se sentó, olió la comida y al probarla refunfuñó y arrojó el plato completo al suelo.
Luego de golpearla, se sirvió vino y aseveró:
- ''Si lo que querías era envenenarme, fallaste''
Paradójico, murió segundos luego de que el cianuro del vino hiciera efecto.
