Un nuevo Mensaje
“NUEVO MENSAJE DE xCASSANDRAx” - Leyó Gabriel al encender el monitor de su computadora, por lo que no tardó en abrir la portada de la red social del cual estaba muy a gusto desde hacía unas semanas.
“xCASSANDRAx: ¡Perdón, me había dormido! ¿te quedaste esperando?”
Gabriel o su pseudónimo en aquella red social, BrazoDeHierro, apuró en su respuesta:
“BrazoDeHierro: No, está todo bien ¡yo ya me estaba durmiendo también!
xCASSANDRAx: Listo, me quedo tranquila entonces. ¿Qué haces en tu viernes nocturno?
BrazoDeHierro: Nada, pizzas de roticería y películas. ¿vos?
xCASSANDRAx: Igual, pero sin pizzas. Restos del almuerzo que me traje del trabajo (soy pobre jajaja)
BrazoDeHierro: ¡Venite a mi casa!
xCASSANDRAx: Recordame dónde vivías, por fa…
BrazoDeHierro: Caseros ¿y vos? ¿Capital?
xCASSANDRAx: Caballito, frente al depósito/taller del subterráneo. Lejitos
BrazoDeHierro: ¿Hace mucho estás conectada? Yo llegué hace una hora. Salí con unos compañeros de trabajo a hacer un festejo Express de cumpleaños
xCASSANDRAx: Supongamos una hora ya. Encima estoy sola en el edificio, la familia de abajo salió de vacaciones por el fin de semana largo y los del segundo piso vienen el domingo recién…
BrazoDeHierro: ¡Bien! ¡fiesta!
xCASSANDRAx: jajaja”
En ese mismo instante, su interlocutora online se desconectó de la red…
¡Seguramente se habría ofendido! No, Gabriel lo dudaba; hacía varios días que ya estaban conversando por ese medio y no era de las personas que se tomaban las palabras a la ligera, manejaba de forma correcta tanto sarcasmo como las humoradas como para tener que tomar por cierto la invitación en broma de armar una fiesta en su departamento. Por lo que sabía, llegó de la localidad de Coronel Suárez hace un año para estudiar Ingeniería de Sistemas en la Universidad Tecnológica Nacional y desde hacía dos meses, consiguió trabajo de medio tiempo en una casa de comidas rápidas en el microcentro porteño. Compartían películas, música y libros en común pero aún así, no se habían visto la cara. Gabriel no quería parecer un apresurado, así que optó por esperar unos días más, a que se acercara la Feria del Libro para invitarla (a modo de excusa) a salir.
Seguramente se cortó la luz. Sí. Ya había pasado eso, y, últimamente, eran comunes los cortes del suministro eléctrico en la zona de esa muchacha. -“No era nada extraño. Aquello fue casualidad, lo se” – Intuía Gabriel, mientras se dispuso a ejercer otras cosas y matar la ansiedad que le provocaba el repentino corte de conversación con aquella chica.
Pasó casi una hora, hasta que la campanilla de sonido de mensajes de la red social le indicaba que su chica no se había extraviado:
“xCASSANDRAx: Perdón!!!!
BrazoDeHierro: ¿Qué pasó?
xCASSANDRAx: No sabés, apagué todo. Hay un tipo afuera, en la entrada que está mirando hacia la ventana desde hace rato. No me di cuenta, pero está todavía ahí. Iba a llamar al 911, pero me acordé que ayer se robaron mi celular
BrazoDeHierro: ¿llamo por vos? Pasame tu dirección. No te preocupes…
xCASSANDRAx: Voy a esperar un rato más y si sigue ahí te digo. Mirá”
La chica le mostraba una fotografía sacada por su web-cam en el que se veía una persona de aspecto algo siniestro apoyado en el paredón de la entrada del departamento.
Dicho sea de paso, la entrada del edificio de tres pisos tenía un mini garaje abierto a modo de entrada, por el que debían caber no más de dos autos. Allí, sobre el lateral derecho, se veía al hombre apostado y, claramente, mirando hacia la ventana del primer piso, donde estaba aquella muchacha (y por lo que le contaba, la única persona en el edificio, aquella noche).
“xCASSANDRAx: ¿Lo viste? Es ese tipo
BrazoDeHierro: ¡Lo estoy viendo! Ya mismo estoy llamando, decime tu dire
xCASSANDRAx: Bancame un segundo que apague la luz. Está viniendo para la entrada el tipo..tiene un palo, no se.. Me conecto y te digo”
Y nuevamente se desconectó. Eso lo angustiaba más. ¿por qué no le escribió la dirección? ¿No esperará que vaya a hacerle algo? Capaz el miedo la volvería más insegura. Si ya tenía un acosador en la calle, quizá no querría tener otro online.
Gabriel agarró su teléfono celular y estaba por marcar el 911 y pedir ayuda, pero ¿qué iba a decir? Tenía algo planeado:
“- Hola, Mi nombre es Gabriel Melchor mi número de Documento es tal y tal. Vivo en tal lugar. Mire, estoy chateando con una chica, vive en Caballito y no tiene teléfono por ahora, pero hay un tipo que la está vigilando desde la calle. Ella está sola. Por favor, manden un patrullero.
- ¿Cuál es la dirección?...”
Estaba en jaque y muy angustiado, ya habían pasado mas de treinta minutos y no tenía noticias de la chica. Apenas se conectara, le pediría su dirección y así enviaría ayuda.
¡Momento! ¡Llamo y les aviso que es frente al depósito/taller del subte! ¿Cómo no se me había ocurrido eso? – Pensó. Aunque no hacía falta. Finalmente tras cuarenta minutos de desespero, sonó nuevamente la campanilla de mensajes de la red social:
“NUEVO MENSAJE DE xCASSANDRAx”
Abrió presuroso para toparse con un mensaje tranquilizador:
“xCASSANDRAx:¡Hola!
BrazoDeHierro: ¿? Llamo a la policía
xCASSANDRAx: JAJAJAJA no pasa nada. ¡Me da vergüenza!
BrazoDeHierro: No entiendo
xCASSANDRAx: El tipo de ahí afuera es un pariente de un vecino que vino a buscar algo. No se animaba a tocar timbre. ¡Me siento una tarada!
BrazoDeHierro: ¿Seguro? Menos mal. Estaba por llamar ya.
xCASSANDRAx: jajaja
BrazoDeHierro: ¿Qué haces entonces?
xCASSANDRAx: Suena el teléfono, debe ser mi mamá
BrazoDeHierro: ¿No era que no tenías teléfono?
BrazoDeHierro: ¿Estás bien? Llamo a la policía…
xCASSANDRAx: No hace falta, estoy bien, me voy a dormir
BrazoDeHierro: Pero mandame una foto por tu web-cam y no te molesto más...”
Tras ese mensaje, la muchacha se desconectó….Gabriel, enmudeció al tiempo que le temblaban las manos
A.D. Luis


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